Por
Daniela Nuño
Gente!/Corresponsal
MIAMI.- Paul McCartney "dejó ser" a sus fans y los llevó a la euforia durante el concierto con el que el viernes abrió oficialmente en Florida su nuevo tour por EU.
En el show, el ex Beatle giró a través del tiempo, ofreciendo ante 13 mil asistentes sus éxitos y los temas de su nuevo álbum Chaos and Creation in the Backyard.
El arranque de la gira US, con la que recorrerá el territorio estadounidense con más de 30 fechas hasta finales de noviembre, no pudo tener mejor inicio, en la American Airlines Arena de Miami, totalmente a reventar.
El acceso al recinto era como un túnel del tiempo: en los pasillos, buscando sus asientos, todos los fans eran jóvenes de corazón, sin importar la edad. Los gritos de "wow!" y los brazos alzados en señal de triunfo aparecían a cada paso.
Todo era euforia, pero en orden; generaciones entremezcladas, parejas de abuelos, padres e hijos, portando jeans y camisetas con las imágenes del cuarteto de Liverpool, y señoras con argollas en la mano y enormes carteles que rezaban "We Love You Paul".
En punto de las 20:40 horas, una pantalla gigante dio inicio a la travesía: imágenes en blanco y negro de aviones de guerra, y una fecha: "Junio 18 de 1942", día en que James Paul McCartney nació en Liverpool.
Su casa en el puerto, su familia, su infancia, y luego, el éxtasis: los mejores momentos de Los Beatles: John Lennon, Ringo Starr y George Harrison se hicieron presentes.
El público aplaudía y gritaba de pie, esperando a que el guitarrista británico, de 63 años, apareciera sobre el escenario.
Y cuando lo hizo, surgió la exaltación al unísono. Con jeans, camiseta de manga larga, un saco negro de solapa roja, y su inseparable guitarra, inició el show.
Entre chiflidos y entusiasmo, y con los cuatro integrantes de su banda tras él, saludó a su público: "Hello, Miami", y cual capitán de un barco, zarpó hacia un mar de recuerdos musicales.
Los sonidos de "Jet", "Eleanor Rigby", "Drive my Car", "Got to Get You Into My Life", "I Lost My Little Girl" y "Live and Let Die" fueron apareciendo, al mismo tiempo que el ídolo interactuaba con la gente.
En los pasillos la gente bailó: una joven se acercó a su suegro, y con el permiso de su esposa, le hizo recordar sus años de rock and roll.
Había pocos niños, pero uno, de no más de 12 años, sobresalía en las gradas, junto a su padre, y alzaba gustoso su brazo, como todos los demás.
Paul se sentó al piano, cambió de guitarras, presentó a cada uno de los integrantes de su banda y continuó el viaje.
En las primeras filas alguien sacó un submarino amarillo realizado en cartón, el intérprete lo vio y, acompañado únicamente de su guitarra, complació a su fan dedicándole "Yellow Submarine".
Las letras de su nuevo álbum, lo que él llamó 13 nuevos clásicos, también se escucharon. El músico pedía que lo siguieran, y el público obedeció.
Narró sus historias, bromeó, tocó en solitario y literalmente los enloqueció.
Ofreció canciones de la época anterior a Los Beatles, sus éxitos con el cuarteto, y los de su etapa solista. Todas fueron bien recibidas.
A los latinos del sur de la Florida tampoco los olvidó, y en español les dijo: "Buenas noches, señores y señoritas".
De pronto, la arena se quedó a oscuras, pero con los acordes de "Hey Jude" provocó al público a encender la luz de sus celulares y alzar la voz al unísono. El escenario se volvió violeta y la gente coreó el tema, primero todos juntos, luego las mujeres, después los hombres. La imagen correspondía a cualquier recuerdo setentero.
A las 22:45 horas se despidió por primera vez, pero el público no lo dejó ir, nadie se movió de su lugar; con sus palmas, gritos y chiflidos lo hicieron regresar.
Con las iniciales PM en las pantallas interpretó "Yesterday" y de nuevo se despidió, pero la fanaticada pedía más, y el ex Beatle regresó, vistiendo ahora una camiseta roja en la que se leía "No More Landmines", y con una bandera de Estados Unidos que ondeó corriendo sobre todo el escenario. La emoción se desbordaba.
Apareció un piano al que él llamo "mágico" por ser multicolor; sobre él una vela que Paul encendió para luego interpretar "Let it Be" y dar por terminada, a las 23:00 horas, su primera parada en EU, no sin antes expresar su deseo de volver a verlos la próxima vez.
Nostalgia musical
-Gira: 'US'
-Lugar: American Airlines Arena de Miami
-Duración: 2 horas 20 minutos
-Asistentes:13 mil
-Canciones: 30
-La más coreada: "Hey Jude"
-La más aplaudida: "Yesterday"
-La solicitada de modo especial: "Yellow Submarine"
-El momento de éxtasis: "Let it Be", al piano
-La más bailada: "All my Loving"
-Lo curioso: Interpretó "In Spite of All the Danger", la primera canción compuesta antes de que existieran Los Beatles
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