domingo, 15 de marzo de 2009

La ilusión


Llega de pronto una tarde, cuando crees que no vendrá.
Se instala en tu nueva vida y hace presa de ti.
La ilusión es una amiga, que te recuerda que estas viva.
Es una mirada alegre en unos ojos cafés.
Es el cine y su sonrisa.
Son ganas de hablar sin prisa.
Es confiar en tu intuición.
Es callar, es perdonar.
No mentir, ni acosar.
Se vuelve complicidad.
La ilusión es tan hermosa que llena tu corazón.
Ella nunca tiene apuro, sabe que va a regresar,
pues logra tanta emoción que no te suelta jamás.

sábado, 14 de marzo de 2009

La vida empieza a los 40


El ejemplo más edificante es Jennifer Aniston, quien ya superó a Brad Pitt, se ha renovado, se ha atrevido y brilla con una intensidad que opaca a cualquiera que este junto a ella
"Los 40 son los nuevos 30", reza un comercial de televisión en la actualidad, y aunque pudiera parecer un simple slogan publicitario para vender cremas antiarrugas, creo, firmemente, en que es así.
Y no es solamente porque me conviene pensar que ahora nos vemos más jóvenes de lo que somos, sino porque rondar los 40 es una actitud y para muestra, la chica que conquistó a todos como Rachel Green en la exitosa serie Friends y quien, a sus 40, apareció en la portada de la revista GQ portando solamente una corbata, impactando a hombres y mujeres por igual.
Y es que Aniston, visiblemente, ha dejado atrás su doloroso y escandaloso divorcio de Brad Pitt, se ha atrevido a hacer lo inimaginable y vive, según su propias palabras, bajo estatutos poco convencionales.
"No creo que tenga nada de malo vivir según tus propias reglas, ya sabes, cualquier cosa que te haga sentir vivo", enfatizó en la entrevista publicada en la revista, refiriéndose a su última pareja John Mayer, quien es ocho años más joven que ella y en la que muestra a la mujer madura y segura de sí misma que se ha producido, de la cual se siente aboslutamente orgullosa.
La sexy y reveladora portada que dio la vuelta al mundo e hizo que GQ vendiera millones de ejemplares alrededor del planeta es sólo una demostración de quien es hoy la ex mujer de Pitt.
Desinhibida, audaz y con el autoestima más alta que nunca, capaz de hacer temblar a cualquier hombre y ser ejemplo de fortaleza para cualquier mujer, haya pasado o no por el terrible fracaso del divorcio.
"Yo creo que todas las mujeres, llegado un punto, quieren ir contra el sistema. Hay demasiadas películas que de lo último que tratan es de otorgarles facultades a las mujeres, cintas en la que la única forma que tienen ellas de ser felices es encontrar a un hombre, y ¿sabes?, ese no es mi tema favorito", se atrevió a confesar como estrategia de su tranquilidad y es que en el camino se debe saber virar para vivir una vida plena.
Convenientemente me inclino por la filosofía de Jennifer, porque el dicho aquel que sugiere que si la vida te da limones, hagas limonada lo ha aplicado a la perfección y aunque muchos la hayan visto como la gran perdedora en aquel "enfermizo triángulo de las Bermudas" como ella llama a su relación con Pitt y su nueva mujer, Angelina Jolie, es quizá -a la larga- quien verdaderamente ganó.
Y no me refiero con ello que tener un kinder con hijos de todas las nacionalidades y un marido que los cuide no sea haber ganado, como lo hizo Angelina, pero, quizá, para Jennifer la expectativa era más alta y tenía que llegar a los 40 para comprender que es una mujer especializada en tomar la iniciativa, emprendedora, dinámica, estratégica y así disfrutarlo.
Las que hoy llegan a los 40, con el cuerpazo y mentalidad de Jennifer, y tienen su proyecto de vida muy bien establecido y armado, están acostumbradas a tomar decisiones difíciles en la vida, viven en su propia realidad, son independientes y no se ponen con rodeos al decir o hacer las cosas, son la nueva tendencia... así que manos a la obra, porque planeo, en unos años, llegar a los 40 y tomarme unas fotos mejores que las de Aniston!

domingo, 8 de marzo de 2009

Un luchador de verdad

Ganador sin corona, eso es Mickey Rourke, quien a pesar de no quedarse con el Oscar a Mejor Actor por la cinta The Wrestler, realizó el mejor papel de su carrera


Definitivamente el deporte de la lucha no es lo mío. Descubrí que existía hace varios años cuando mi novio me llevó a la Arena Coliseo en Guadalajara a ver un espectáculo de esos y aunque no me aficioné, debo decir que realmente me sorprendió.
Ver a aquellas mujeres de todas la edades y complexiones gritando emocionadas por los luchadores sobre el ring, a esos hombres corpulentos y hasta grasientos hacer piruetas y ultrajarse para luego salir entre gritos y recordatorios familiares fue bastante kitsch para mi en ese entonces, por lo que confieso que nunca imaginé comprar, sin que nadie me obligara o acompañara, un boleto del cine para ver una película sobre luchadores, y este fin de semana, simplemente, lo hice.
Y es que El Luchador (The Wrestler) más que una cinta de peleadores acróbatas sobre el cuadrilátero, es una historia de lucha por, contra y para la vida.
Una de las razones que me llevó a la sala a ver el filme fue, sin duda, Mickey Rourke, a quien conocí a través de la cinta Nueve semanas y media, la cual también confieso tuve que ver en video años después de su estreno en cartelera porque no me dejaban entrar a ver una película taaan fuerte, y comprobé que aquel dicho que reza por ahí "renovarse o morir" le queda como anillo al dedo a este actor, estrella de los 80, que está más vivo que nunca.
Su sueño en la niñez era ser boxeador y fue justo sobre un ring donde realizó su más importante papel: personificar a los 58 años a un luchar fracasado, que vive de sus años de gloria y que le valió, además de la nominación al Oscar como Mejor Actor, el premio Bafta, el Globo de Oro, el Spirit Award y varios galardones de la crítica especializada.
De origen neoyorquino, Mickey llegó a ser un sex symbol en los tardíos 80 y a principios de los 90, pero lo que logra transmitir en El Luchador, trasciende cualquier actuación que haya realizado antes.
La cinta es cruda, impactante y te hace reflexionar en la decadencia del ser humano y en como los excesos de un momento de triunfo pueden acabar con cualquier gloria.
Contiene escenas desgarradoras e inmensamente bruscas; los golpes que este hombre recibe son sobre un espacio límitado por cuerdas, pero el eco de cada manotazo, de cada porrazo contribuyen al infortunio de una vida sin sentido.
Aseguran que cada uno es el arquitecto de su propio destino y que tenemos simplemente lo que merecemos, pero ¿quién busca acabar solo, fracasado y sin esperanza?
Para mi gusto, Mickey Rourke, debió ganar el Oscar, pero aún no soy miembro de la Academia, sin embargo la historia dirigida por Darren Aronofsky, es mucho más que una película para machos aficionados a la violencia, el golpe emocional que produce realmente te deja viendo estrellitas. Pero eso sí, les aseguro que no me aficionaré a este deporte, porque al verlo tan de cerca comprobé que como dije al principio, no es, para nada, lo mío.

domingo, 1 de marzo de 2009

Bollywood vs. Hollywood: Miseria llevada al cine


Ganó ocho premios Oscar, muestra la realidad sobre los ultrajos infantiles en la India y mantiene las salas de cine a tope, por eso Slumdog Millionarie es la cinta que tiene de cabeza a toda la industria del entretenimiento

La primera vez que vi el trailer de la película India más famosa del momento en las salas de cine no se me antojó. Me pareció una parodia de cualquier cinta gringa jugando el juego de los millonarios y pensé que no debía destinar dos horas de mi tiempo a verla. Definitivamente, me equivoqué.
Luego de que se adjudicara ocho premios de la Academia de Hollywood y tras una semana de escuchar sólo buenos comentarios de Slumdog Millionarie, estuve segura de no querer pasar ni un solo día más sin verla y tener mi muy particular opinión acerca de la cinta que volvió loco al mundo.
La miseria, los abusos y la corrupción que se viven a diario en Mumbai, India, y que la película muestra sin recato, no me sorprendió.
Ya los había visto antes, cintas como Ciudad de Dios, de Fernando Meirelles, estrenada fuera de Brasil en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara en el 2003, me habían mostrado con una inimaginable crudeza las miserias de los niños en las favelas de ese país sudamericano; Slumdog Millionaire no lo hace de forma diferente. Pese a los kilómetros de distancia, la miseria parece ser la misma.
La infinita crueldad con que los niños pobres son explotados y obligados a pedir limosna no suele ser distinta en ningún rincón del globo terráqueo. Prostitución infantil, comercio sexual y explotación de menores son sinónimos en cualquier idioma. Las estadísticas muestran que una de cada cinco niñas y uno de cada 10 niños son explotados sexualmente antes de llegar a la edad adulta.
La Organización Internacional del Trabajo informó recientemente que en África y Asia la presencia de menores en trabajos ilegales peligrosos, tales como la minería, es superior a la media; según un informe publicado por la agencia de las Naciones Unidas para la protección infantil, cientos de millones de niños sufren explotación y discriminación, pero son prácticamente invisibles a los ojos de la sociedad. Y hoy parece que una cinta, ganadora de premios internacionales, sacude las conciencias.
Los niños que viven en la calle, permanecen a la vista de todos, están ahí, en cada alto, en cada crucero, pero se les niegan servicios y protecciones fundamentales, incluyendo la escolaridad y la salubridad.
Millones de niños son contrabandeados -con frecuencia para explotarlos sexualmente- u obligados a trabajar como esclavos, luego "desaparecen'' para ser absorbidos por el mercado negro y ahora un filme dramático, crudo y por momentos simpático y meloso nos hace voltear a verlos.
La película, de bajo presupuesto y sin actores de renombre, logró lo que nadie hubiera imaginado, ni siquiera Danny Boyle, el director del filme. Pero con la llegada de Obama a la presidencia, Estados Unidos se abrió al mundo de nuevo, por lo que la cinta realmente hará millonarios a quienes estuvieron involucrados en ella.
La protagonista juvenil, Freida Pinto, ya consiguió un papel en el nuevo filme de Woody Allen y los niños fueron galardonados con un departamento de parte de las autoridades indias para cada uno. Pareciera que realmente ganaron el concurso que los haría millonarios y su vida cambiará.
Pero, ¿el abuso, la explotación y la miseria de los niños en el mundo sufrirá transformación alguna para lograr que, por lo menos, sean millonarios en ilusiones?