Tenía que ser así, tenía que ser loco...
y es que sólo siendo loco podía haber causado tal efecto en mí.
Obsesivo, compulsivo y desquiciante.
Así brillaba con su mirada de loco,
con sus ideas alocadas, más claras que las de muchos...
soñaba a ser loco, pero ya estaba loco...
Y me enloquecía al pensarlo, al mirarlo y escucharlo.
Aprendí a ver a ese loco, cometer grandes locuras,
una a una lo ponían cada vez más loco.
Soñé que se volvía cuerdo y en realidad se volvía más loco,
y en cada locura extraña su mente se hacia más loca.
Comprometido con sus locuras, vacilaba y suponía que era cuerdo y sólo estaba siendo más loco...
Su locura me contagió y hoy comparto tantas locuras...
Amo con locura al loco y es la locura más grande que me ha hecho sentir ese loco.
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